Para empezar a vender online siendo un negocio pequeño, lo más sensato es empezar con pocos productos, buenas fotos, precios claros con IVA y gastos de envío, un cobro con tarjeta seguro y los textos legales en orden. Después, ir ampliando según lo que funcione. Da igual si tienes una tienda de ropa en Lleida, una floristería o un taller que vende recambios: los pasos son los mismos.
1. Elige pocos productos y preséntalos bien
El error más común es querer subir todo el catálogo el primer día. Es mucho trabajo, retrasa el lanzamiento y lo que no tiene buena foto ni buena descripción no se vende.
- Lo que ya vendes bien en la tienda física. Si funciona en el mostrador, tiene opciones en internet.
- Lo que te piden los clientes de fuera, por ejemplo por WhatsApp o Instagram.
- Productos fáciles de enviar: que no se rompan, que no pesen mucho y que no caduquen pronto.
- Lo que puedes reponer sin problemas para no quedarte sin stock a la primera.
Con diez o veinte productos bien presentados tienes una tienda de verdad. Una tienda de ropa puede empezar con sus básicos más vendidos; una charcutería, con sus lotes de regalo.
Fotos y descripciones que vendan
En internet el cliente no puede tocar el producto. La foto y el texto lo son todo.
- Haz las fotos con luz natural y un fondo liso. El móvil basta.
- Saca varias fotos por producto: de frente, de detalle y en uso.
- En la descripción indica medidas, materiales, tallas y cuidados. Responde a las dudas que te hacen en la tienda.
- Si hay tallas o colores, que el cliente pueda elegirlos sin confusión.
2. Precios con IVA y gastos de envío claros
Si vendes a particulares, el precio que ve el cliente tiene que ser el precio final con IVA incluido. Y los gastos de envío tienen que estar claros antes de pagar, no aparecer por sorpresa en el último paso.
Antes de fijar precios, haz números. Al coste del producto súmale el envío que asumas, el embalaje y las comisiones de cobro. Muchas tiendas pequeñas ofrecen envío gratis a partir de un importe para animar a comprar más de una cosa.
Calcula el margen con el pedido más pequeño que puedas recibir. Si un pedido de un solo producto barato te hace perder dinero por el envío, fija un pedido mínimo o un umbral de envío gratis.
3. Cobrar con tarjeta: cómo funciona y cuánto cuesta
Para cobrar con tarjeta se usa una pasarela de pago. Una de las más extendidas es Stripe, que permite pagar con tarjeta de forma segura sin que tú veas ni guardes los datos de la tarjeta.
Las pasarelas cobran una comisión por cada venta, normalmente un porcentaje más una pequeña cantidad fija. Consulta sus tarifas actuales, porque cambian según el tipo de tarjeta y el país del cliente.
En la tienda online de ClickWeb, disponible en los planes Pro y Business, conectas tu propia cuenta de Stripe y el dinero va directamente a tu cuenta. ClickWeb cobra un 1 % + IVA por venta, y aparte se aplican las comisiones de Stripe.
4. Envío a domicilio o recogida en tienda
No tienes que elegir uno: puedes ofrecer los dos. La recogida en tienda es perfecta para clientes de tu zona, te ahorra el envío y trae gente al local.
| Opción | Ventajas | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Envío a domicilio | Llegas a clientes de toda España o de fuera | Coste de envío, embalaje, posibles incidencias con la mensajería |
| Recogida en tienda | Sin coste de envío; el cliente puede comprar algo más al venir | Solo sirve para clientes cercanos |
| Envío gratis desde un importe | Anima a llenar el carrito | Calcula bien a partir de qué cantidad te compensa |
Compara tarifas de varias empresas de mensajería y pregunta por condiciones para pequeños negocios. Avisa al cliente cuando envíes el pedido y, si puedes, dale el número de seguimiento.
5. Textos legales y derecho de desistimiento
Una tienda online en España necesita, además del aviso legal, la privacidad y las cookies, unas condiciones de venta que expliquen cómo se compra, cómo se paga, los plazos y costes de envío y la política de devoluciones.
Lo más importante: cuando vendes a distancia a un consumidor, este tiene en general 14 días naturales para desistir de la compra sin dar explicaciones. Hay excepciones, como productos personalizados o perecederos, y debes informar de este derecho de forma clara antes de la compra. Esto es información general y no asesoramiento legal; para tu caso concreto, consulta con un profesional. Tienes más contexto en qué necesita legalmente una web.
6. Pedidos, stock y el día a día
Vender online es también organizarse. Antes de lanzar, piensa en cómo vas a:
- Enterarte de cada pedido al momento.
- Controlar el stock, sobre todo si vendes lo mismo en la tienda física y en internet.
- Preparar y enviar, con un hueco fijo al día para empaquetar.
- Gestionar devoluciones y reembolsos sin improvisar.
- Pasar las ventas a tu gestoría de forma ordenada.
La tienda de ClickWeb incluye un panel de pedidos para prepararlos, marcarlos como enviados con seguimiento o reembolsarlos, control de stock por talla y color, importación de productos desde Excel y exportación en CSV para tu gestor.
¿Marketplace o tienda propia?
Vender en grandes plataformas como Amazon, eBay o Etsy y tener tu propia tienda no son opciones excluyentes. Cada una tiene su papel:
| Marketplace | Tienda propia | |
|---|---|---|
| Visitas | Ya tiene mucho tráfico | Tienes que atraerlas tú: Google, redes, clientes |
| Comisiones | Suelen ser más altas; consulta sus precios actuales | Pasarela de pago y, en su caso, la de la plataforma |
| Control | Sus normas, su diseño, sus condiciones | Tus precios, tu marca, tus condiciones |
| Relación con el cliente | El cliente es más de la plataforma que tuyo | El cliente es tuyo y puede repetir contigo |
| Competencia | Al lado de otros vendedores del mismo producto | Sin competidores en la misma página |
Te conviene un marketplace si vendes productos muy buscados y quieres volumen rápido. Te conviene una tienda propia si ya tienes clientes, marca o tienda física, y quieres que vuelvan a comprarte a ti. Muchos negocios combinan las dos.